Gmail Iniciar Sesion bandeja de entrada

 

Si quieres una cuenta en Gmail para recibir y enviar correos electrónicos, así como realizar toda una gran cantidad de funciones que la compañía nos permiten, debes de saber que este proceso es muy sencillo y que no entraña demasiada complejidad. De hecho, son muchos los usuarios los que, a pesar de no tener mucha idea de navegar por Internet, consiguen hacerlo sin problemas.
Ahora bien, si que es verdad que existen algunos detalles a tener en cuenta. Por ello, hemos preparado un extenso tutorial en donde te vamos a indicar todas las claves para que puedas iniciar sesión en gmail de la manera correcta. Sigue leyendo y no te pierdas nada:

 

 

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Requisitos iniciales para iniciar sesión en gmail

Necesitarás dos cosas: lo primero es abrir una cuenta de correo electrónico en Gmail; si no la tienes creada, no vas a poder hacer nada.
Por otra parte, tendrás que tener previamente la sesión de Gmail cerrada (es decir, que no se puede iniciar dos cuentas al mismo tiempo porque el sistema no lo va a permitir).

 

Crear una cuenta en Gmail

Desde la propia página de Google te darás cuenta de que es muy sencillo encontrar esta opción… Sin embargo, si no te quieres complicar, lo único que tendrás que hacer es entrar en el buscador y escribir “crear una dirección de Gmail”. De forma directa te llevará al enlace deseado.
Aparecerás en una nueva página en donde te indicará todos los servicios asociados a tu cuenta de Gmail: no pienses que únicamente es una cuenta para enviar o recibir mensajes, sino que también te crea una cuenta de YouTube, una cuenta para que puedas navegar por Google Chrome y almacenar todas tus búsquedas, Google Drive para almacenar datos en la nube, cuentas de desarrollador para subir aplicaciones, Google +, y otros muchos más servicios asociados.
En la pestaña de la derecha podremos encontrar un completo formulario en donde tenemos que rellenar datos tales como nuestro nombre y apellidos, el nombre de usuario que vamos a utilizar (que no es más que una palabra o conjunto de ellas a las que va a preceder el “@Gmail.com”), la contraseña, sexo y nuestra fecha de nacimiento.
A continuación, veremos dos claves que son muy interesantes de considerar: por un lado, tenemos la dirección de correo electrónico actual y, por otro, el teléfono móvil.
Es importante complementar, por lo menos, uno de los dos campos anteriores por los siguientes motivos:

1) Si no lo hacemos y nos roban la cuenta, no habrá manera de confirmar que nos pertenece. Si, por ejemplo, rellenamos nuestra dirección de correo actual, podremos recibir en ella el código que nos permitirá volver a entrar. Lo mismo ocurrirá con el teléfono móvil.
2) Por otra parte, Google controla de forma exhaustiva el spam y cualquier tipo de comportamiento que no se considere adecuado para la comunidad. Con esto te queremos decir que es posible que puedas ser el “afortunado” para formar parte de ese control; en otras palabras, que el sistema no te dejará seguir hasta que verifiques la cuenta y, o bien utilizas tu teléfono móvil, o bien tu dirección de correo electrónico actual para poder hacerlo.
Rellenamos todos los datos y la cuenta habrá sido creada.
Pero puede ocurrir… que por mucho que probemos un nombre determinado de usuario, esté ya esté cogido. Debes de saber que estamos hablando de un servicio de mensajería que cuenta con millones y millones de usuarios a su disposición. Por esta razón, la idea es intentar probar combinaciones lo más sencillas posibles pero que otro usuario no haya elegido ya.
Puede costar, pero finalmente conseguiremos un nombre de usuario que sea fácil de recordar.
También es importante hacer mención al apartado de la contraseña: hace poco se lanzó un documento al mercado en donde se establecía que la mayor cantidad de contraseñas que se utiliza se considera que tiene una seguridad baja o nula. Por ejemplo, algunas personas utilizan como contraseñas “1234, “4321”, “contraseña”,”contraseña1234”, o similares.
-La contraseña debería de tener, como mínimo, ocho caracteres.
-Tienen que combinarse tanto caracteres en minúscula, como en mayúscula.
-Para hacer la contraseña todavía más segura, deberíamos utilizar caracteres especiales del estilo @, $, %…

Cuidado con entra a esta dirección que no es correcta wwwgmail.com debemos añadir espacios entre www y el resto.

 

Ya tenemos la cuenta iniciada: vamos a iniciar sesión

1) Lo primero que tenemos que hacer es acceder al enlace que nos permitirá entrar a la plataforma. Para entrar a Gmail, una de las fórmulas más fácil es escribir la dirección de Google (www.google.com); sin embargo, si queremos el enlace directo, simplemente tendremos que escribir Gmail en el buscador y no nos tendremos que complicar demasiado la vida.
2) En el momento en el que estemos dentro de la plataforma, buscaremos el botón con el texto “iniciar sesión”. Está ubicado en la parte de arriba en la zona de la derecha. Puede que, en un primer momento, nos cueste un poco habituarnos a la interfaz (no porque sea complicada, sino porque es la primera vez que la vemos), sin embargo, no tardaremos demasiado en hacernos a ella.
3) Será entonces el momento en el que se nos abrirá una nueva página en donde se nos requerirá el nombre de usuario (recuerda: es el correo electrónico que has elegido) y nuestra contraseña.
4) Finalmente, marcamos la opción de iniciar sesión y esperamos que el sistema pueda llegar a comprobar nuestros datos.
5) Cuando la verificación de los datos se haya completado, lo único que tendremos que hacer es ingresar a la bandeja de entrada y ya tendremos todo listo.

 

¿Cuáles son las ventajas de Gmail?

 

Capacidad

Una de las principales ventajas por las cuales los usuarios utilizan con tanta frecuencia los servicios de Gmail es su capacidad de almacenamiento. En contraste con lo que otros servicios te pueden llegar a ofrecer, aquí nos dan hasta 7GB de espacio para poder almacenar lo que nos haga falta.
Es cierto que, si comparamos esta cifra con la capacidad que tenemos en el disco duro, se nos puede llegar a quedar algo corta. Igualmente, tienes que entender que a la hora de hablar de correos electrónicos no podemos disponer de demasiado espacio porque algunas conexiones todavía siguen siendo muy lentas. Por ejemplo, el correo electrónico no ha sido diseñado para mandar películas o contenido multimedia que mira demasiado; para ello ya existen otras herramientas más sofisticadas, el e-mail debería de servir para enviar ficheros, documentos, así como otros archivos que sean importantes.
Además, otra de las ventajas en relación con su capacidad es que se puede interconectar directamente con otros servicios tales como Google Drive. Aquí sí que tendremos una alta capacidad de almacenamiento y cuando queramos enviar un archivo, lo podemos coger directamente de la herramienta sin tener que estar saturando el espacio de nuestro servidor de correo.

 

Tiempo de activación

Un problema que podemos llegar a experimentar con algunas otras plataformas, por ejemplo, con Hotmail, es que si no entramos a la cuenta de manera reiterada es posible que nos la pueda llegar a cancelar. De hecho, esto es algo que se establece en las propias condiciones cuando aceptamos la creación del e-mail.
Gmail es uno de los pocos servicios de correo electrónico que te permite mantener tu cuenta abierta aún a pesar de que no la hayamos utilizado en mucho tiempo. También es verdad que estamos hablando de un sistema de un sistema relativamente nuevo en comparación con otros sistemas de mensajería que existen en el mercado y que, además, es de los más populares.
Es decir, que ahora mismo no se produce el borrado de las cuentas, pero no sabemos si los administradores de esta plataforma van a ser capaces de mantener esta tendencia de cara al futuro.

 

Alto grado de personalización

Gmail es una estupenda manera para poder gestionar nuestro correo electrónico tanto a nivel particular, como a nivel profesional. De hecho, dispone de lo que se conoce como el servicio labs que tiene una gran cantidad de opciones adaptadas a las necesidades de los usuarios: nos ayuda, por ejemplo, a optimizar el manejo de nuestros e-mails, a añadir carpetas, y que estas, y cualquier tipo de detalle que pueda llegar a servir para identificar los de una manera más sencilla.
Esto quizá, a nivel particular no nos importe demasiado porque no siempre necesitamos conservar los e-mails.
Sin embargo, a nivel profesional la cosa cambia: son tantos y tantos e-mails los que una compañía puede llegar a recibir, que es de vital importancia elegir un tipo de clasificación adecuada. Con las herramientas que Gmail pone a nuestra disposición, será más sencillo poder separar el correo importante, del que no lo es tanto.

 

Motor de búsqueda integrado

¿Cuántas veces hemos tenido que buscar un correo determinado entre miles y miles de e-mails? Esto puede acabar con la cordura de cualquier persona, especialmente cuando no tenemos demasiado tiempo para ello.
Por lo general, la gran mayoría de aplicaciones que te ayudarán a gestionar el correo disponen de un buscador integrado que funcionará más o menos de forma correcta. Ahora bien, no hay nada más potente que el motor de búsqueda de Google y esto es algo que también se ha integrado en Gmail.
En otras palabras: nos ayudará a poder encontrar el correo que estamos buscando en un tiempo récord especificando en diferentes términos y excepciones para hacer todavía más precisa la búsqueda. Nos deja buscar, por ejemplo, por un determinado término que aparezca el correo, por e-mails de origen y de destino, por fechas determinadas, por horas, así como toda una serie de criterios destacados.

 

Mejor manejo de filtros

Encontrar correo no deseado bien puede repercutir negativamente en nuestra actividad, sobre todo si nos tenemos que encargar de poder eliminarlos uno a uno. Para evitar que esto puede llegar a pasar, Google ha actualizado sus sistemas de seguridad con el objetivo de hacer unos filtros más efectivos.
El usuario tiene la posibilidad de poder marcar un correo como “no deseado”. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos ni tan siquiera hace falta llegar a este extremo ya que los filtros se aplicarán de forma inmediata. Por poner un ejemplo, si una determinada dirección de correo electrónico se encarga de mandar mensajes de forma indiscriminada a muchos destinatarios en un breve espacio de tiempo, esto será detectado por los robots de Google y será marcado como spam.

 

¿Y cuáles son las desventajas de Gmail?

Son pocas, pero las tiene:

 

Limitación de tamaño de archivos adjuntos

Cómo ya hemos comentado, el correo electrónico no está diseñado para poder enviar ficheros adjuntos que sean demasiado grandes… Sin embargo, las necesidades cambiantes y es posible que podamos tener que enviar archivos o documentos (como un PDF) con un tamaño algo más grande de lo normal.
El problema es que en la limitación de los archivos adjuntos de Gmail es absurda no pudiendo superar los 25MB.
Por ejemplo, sólo en Hotmail podemos llegar a los 50MB… También nos parece una cantidad algo reducida, pero, en cualquier caso, mucho más amplia que la que Gmail nos ofrece.

 

Idiomas limitados

La gran ventaja de utilizar el sistema de Gmail es que nos encontramos con todos los servicios que hemos comentado anteriormente para complementar la mensajería… Sin embargo, algunos de ellos no han sido traducidos a nuestro idioma por lo que, aquellas personas que no dominan el inglés, pueden tener problemas para poder moverse por la interfaz.

 

Tengo problemas para iniciar sesión en Gmail: ¿Qué puedo hacer?

 

Afortunadamente, la plataforma de ayuda para encontrar información a la hora de iniciar sesión en Gmail es bastante completa y trata las incidencias de manera diferente para adaptarse al problema que el usuario puede llegar a tener.
Estos son los principales problemas que el usuario se puede llegar a encontrar:

 

He olvidado mi contraseña

Este caso suele ser el más popular y en Google lo soluciona en dos pasos diferentes:
1) Lo primero que tendremos que hacer es acceder a su “página de asistencia para contraseñas) y rellenar la información pertinente para poder pasar el filtro de seguridad anti robots (lo que se conoce como captcha).
2) Sigue las instrucciones pertinentes para volver a recuperar el acceso de tu cuenta: por lo general, o bien se enviará un correo electrónico a la cuenta de dirección alternativa que tienes asociada, o bien te enviarán un código a tu teléfono móvil. Por esta razón, conviene tener esos dos aspectos actualizados para evitar problemas en el futuro.

 

No puedo acceder a mi cuenta

En este caso, si no hemos olvidado nuestra contraseña, es posible que haya alguna persona que haya suplantado tu identidad. Esto se puede saber fácilmente en el caso de que cuando iniciemos la cuenta con la contraseña adecuada nos encontremos con que nos aparezca un mensaje del tipo “la contraseña fue cambiada hace X días” y, lógicamente, nosotros no lo hayamos hecho.
Si nos encontramos en este tipo de situación te recomendamos que te des prisa y que actúes de inmediato para que Google te pueda dar una solución. En este caso, tendremos que ponernos en contacto con ellos a través del sistema de recuperación de contraseñas hasta que llegaremos a un punto en donde podremos exponer todo lo que nos está pasando.
Sin embargo, antes de que nos puedan llegar a hacer caso, tendremos que rellenar un completo formulario con la información suficiente para poder determinar que nosotros somos los dueños reales de la cuenta:
-Nombre y apellidos: Son datos básicos que, lógicamente, tenemos que saber. No obstante, la persona que ha suplantado tu cuenta también los conocerá.
-Dirección de correo electrónico alternativa: Esta información es mucho más complicada de saber. El sistema no te va a pedir únicamente la anterior dirección de correo electrónico alternativa, sino que, si has tenido otras puestas y te acuerdas de ellas, las puedes escribir a sabiendas de que vas a tener más puntos para recuperar el control de la cuenta.
-Teléfono móvil: El teléfono móvil no suele aparecer de forma visible como datos de información de la cuenta. Por esta razón, si un usuario ha conseguido robártela, se encontrará con un número de teléfono del tipo XXXXXZZ; en donde tan sólo conocerá una parte de los números que lo componen.
Aquí tendrás que escribir el número de teléfono móvil asociada a la cuenta, así como otros números que hayas podido tener de cara al pasado. Por lo general, si rellenas correctamente la información hasta este punto, no deberías de tener problema para proceder con la recuperación.
-Otros datos de Interés: Eso si, Google es muy meticuloso en su trabajo y te pedirá todavía una serie de datos adicionales para no tener ningún tipo de duda de que la cuenta te pertenece. Entre algunos de ellos podemos encontrar, por ejemplo, el nombre de las carpetas que hemos utilizado para organizar nuestro espacio de correo. Por ejemplo, si tenemos una carpeta que se llama “casa”, carpetas con nombres de los clientes, o cualquier otro tipo de detalle similar, puede ser determinante a la hora de devolverte tu cuenta, o bien dejarla tal y como estaba.

 

Tengo una incidencia con la verificación de dos pasos

Cuando necesitamos su nivel de seguridad más elevado de lo normal, lo que hacemos es iniciar el proceso de la “verificación de dos pasos”. Básicamente es una especie de clave sobre clave a través de la cual conseguimos un sistema de protección todavía más invulnerable.
Ahora bien, también podemos encontrar algunos problemas porque hay algunas aplicaciones que no son capaces de soportar este tipo de verificación. Algunas de ellas si que permiten este tipo de verificación, pero la forma de aplicar la configuración no es nada intuitiva: o bien nos leemos un tutorial en donde nos enseñe la forma de hacerlo, o bien directamente nos ponemos en contacto con el soporte de Gmail para que nos pueda llegar a dar una solución.
No se recomienda utilizar el sistema de “verificación de dos pasos en el caso de que no se sepa lo que se está haciendo. Por lo general, los sistemas de verificación habituales de Gmail deberían de ser más que suficiente para proteger las cuentas de particulares… Sin embargo, si tienes alguna necesidad especial de protección, sabes que tienes esta opción.

 

Gmail va muy lento o no carga

Esto también te puede llegar a ocurrir. En este caso tranquilízate porque es muy probable que el problema sea del servidor y que nosotros no podamos hacer nada.
Ahora bien, también puede ser que problema se encuentre en nuestro dispositivo o bien en la conexión que utilizamos de Internet. En este caso, te recomendamos que sigas los siguientes pasos:
1) Antes que nada, prueba otro dispositivo diferente: si, por ejemplo, estas utilizando tu ordenador de sobremesa, intenta conectarte en tu teléfono móvil para ver si el error se siga repitiendo.
2) Si lo sigue haciendo, es probable que se deba tu conexión de Internet. Una mala configuración podría llegar a provocar este tipo de problema: para evitar que este comportamiento se mantenga, lo que podemos hacer es reiniciar el router o bien ponernos en contacto con el servicio de atención al cliente de nuestro proveedor a la red para ver si nos puede ayudar.
3) Si todavía sigue sin funcionar, podemos ir a casa de un familiar o de un amigo con el objetivo de probar nuestra cuenta allí.
4) Si sigue sin funcionar, probablemente sea culpa del servidor de Gmail y tan sólo tendremos que esperar a que sea restaurado.

 

Otros errores

Los errores anteriores son tan sólo algunos de los más habituales, pero no los únicos: en el caso de que se te haya presentado algún error más característico, lo que debes de hacer es ponerte en contacto con su servicio de atención al cliente para poder determinar qué solución te pueden dar.

 

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